El regreso de la presentadora Mari Carmen García Vela a sus 84 años y su relación con la televisión: “El enganche es para toda la vida”


En este mes de octubre la histórica periodista Mari Carmen García Vela volvió a ponerse frente a las cámaras de Televisión Española (TVE) para conducir una edición especial de Informe Semanal, el programa que presentó durante casi 15 años.
La ocasión fue el aniversario número 70 de TVE, la cadena a la que llegó de muy joven. A sus 84, la periodista aceptó la invitación para regresar a uno de los espacios más importantes de su carrera.
En paralelo, en una entrevista con RTVE, García Vela repasó entre otros temas algunos de los momentos que definieron su vida profesional, el “enganche” de hacer televisión, y reflexionó sobre la credibilidad y la responsabilidad de informar.
La llegada a la Televisión Española a los 19 años
Antes de convertirse en uno de los rostros más reconocidos de pantalla chica en España, García Vela –nacida en 1942- quería ser locutora de radio. Le apasionaba escuchar las emisoras y pasaba buena parte del día pendiente de la programación de la Cadena SER, que por entonces era Radio Madrid.
Para acercarse a ese mundo, realizó un curso de locución y otro de teatro. También se presentó a pruebas en algunas emisoras, aunque en aquella primera etapa no obtuvo las oportunidades que esperaba.
#70añosTVE | Termina este @informesemanal tan especial
🗣️Mari Carmen García Vela: “En un mundo que aparece y desaparece en el proceloso mar de las redes sociales […] la televisión sigue siendo un lugar para la conversación. Ha sido un placer reencontrarme con ustedes” https://t.co/APrMBJwsSu
— RTVE Noticias (@rtvenoticias) October 10, 2026
Su recorrido cambió cuando se enteró de que Televisión Española buscaba nuevos talentos a través del concurso Caras Nuevas.
El proceso de selección comenzó con el envío de una fotografía y su currículum. De entre los aspirantes, la madrileña quedó primero entre los 100 seleccionados y después avanzó hasta el grupo de los diez finalistas. Finalmente, ganó el concurso.
Sin embargo, su camino no estuvo exento de dificultades. García Vela contó que había convivido toda su vida con la polio y recordó que, durante una de las últimas pruebas de selección, alguien le advirtió que esa condición podía representar un problema para trabajar en televisión. Ella era consciente de esa dificultad, pero siguió adelante.
La credibilidad, el mayor reconocimiento para un periodista
Los resultados de esa firmeza quedaron a la vista. García Vela fue reconocida en dos ocasiones como una de las periodistas con mayor credibilidad de dicho país europeo.
Para ella, aquel reconocimiento tuvo un valor excepcional, según dijo a RTVE. Lo comparó con ganar un Oscar y recordó la emoción que le produjo aparecer junto a su colega Iñaki Gabilondo, a quien considera uno de los profesionales más destacados de la historia del periodismo español.
Pero ¿qué entiende por credibilidad? “Credibilidad para mí es enterarme de lo que está diciendo y ver que sabe lo que está diciendo. Y que por eso me lo transmite bien. Y ya no acudo al periódico o a la radio para enterarme”, señaló al entrevistador Javier Villuendas.
Y continuuó: “Ser creíble es eso. El que sabe lo que dice y lo transmite. Y como me lo transmite sabiendo me confirma que yo también lo sé, oyéndole”.
La decisión de no ofender a la audiencia
Siendo la presente una época en la que las discusiones políticas y las confrontaciones entre periodistas tienen una gran visibilidad en redes sociales, García Vela recordó una de las máximas que guiaron su trabajo: no ofender.
Su criterio partía de la idea de que quienes miran televisión tienen creencias religiosas, posiciones políticas y realidades económicas y sociales muy diferentes.
Una frase que puede parecer inofensiva para una persona puede resultar hiriente para otra. Por eso, procuraba no avivar los conflictos ni utilizar las presentaciones para imponer una interpretación personal de los acontecimientos.
Como ejemplo, recordó un episodio relacionado con uno de los viajes del Papa Juan Pablo II a la Argentina. Durante la preparación de una entradilla, se había planteado destacar que el encuentro había sido un fracaso porque, de las 2.000 hostias que se habían preparado, habían sobrado 1.500.
García Vela no consideró que ese fuera el enfoque más apropiado. A su juicio, había otras cuestiones de mayor relevancia, como la pobreza que afectaba a distintas zonas del país. Aunque, según remarcó, su postura tampoco implicaba adoptar una posición favorable a la Iglesia.
En el terreno político, considera que no es función del periodista convertir la información en un espacio para expresar sus propias inclinaciones. “Políticamente, que no se me note por aquí ni por allá. Lo siento. Creo que no es nuestra necesidad profesional y ya está”, espetó.
Respecto a la experiencia de ser mujer en una redacción de los años 60, García Vela reconoció que estos espacios estaban integrados mayoritariamente por hombres.
Sin embargo, al hablar de su experiencia personal en Televisión Española, aclaró que no sintió en ese ámbito que la hayan tratado como alguien inferior. “Yo aquí nunca sentí el machismo”, aclaró.
El enganche con la televisión que no se va con la jubilación
En cuanto a su retiro, García Vela aseguró que el vínculo con la televisión puede durar incluso después de abandonar el trabajo cotidiano. “El enganche es para toda la vida”, dijo con rotundidad.
Cuando se prejubiló, todavía participaba en un informativo que se emitía a las dos de la madrugada por el Canal Internacional de TVE. El equipo era pequeño, pero recordó aquella etapa con especial cariño por la repercusión que tenía el programa entre los espectadores de América.
La decisión de retirarse estuvo relacionada con un deseo personal. Quería compartir más tiempo con sus hijos, que pronto se marcharían, y decidió poner fin a su actividad profesional.
Al principio no extrañó demasiado la rutina. Sin embargo, con el paso de los meses, empezó a echar de menos el trabajo y reconoció que le había costado desprenderse de ese mundo. “He tardado en desengancharme porque me sigue encantando todo lo que tiene relación con esto”, aseguró luego de admitir que ciertas vivencias, como los elogios de los espectadores, crean “adicción”.
De hecho, en otra reciente entrevista con Jose Carlos Gallardo, también de RTVE, la periodista afirmó: “trabajar tantos años en Informe Semanal supuso, para mí, una adicción… y un síndrome de abstinencia cuando me marché”.
Sus pasatiempos: historia, libros, películas y música
Cuando se le señaló a la entrevistada que el periodismo es “carburante para su vida”, la misma no dudó en compartir tal afirmación: “La información permanente de todo tipo. En el plano profesional, en el cultural, social… Me llena. Si no es así, me aburro mucho”.
Reconoció que, al principio de la jubilación, disfrutaba de no tener que levantarse con la urgencia de cumplir con los horarios de trabajo. Sus compañeros del informativo nocturno le habían advertido que podía arrepentirse de la decisión, algo que ella descartaba en ese momento. Meses después terminó dándoles la razón.
Tras retirarse, García Vela encontró distintas maneras de mantener activa su curiosidad. Realizó cursos de historia, dio clases en algunas universidades y participó en actividades destinadas a preparar a profesionales que querían aprender a trabajar frente a las cámaras.
Pero, entre sus actividades fuera de la televisión, destacó especialmente la música, la lectura y el cine.
Fuente: www.clarin.com



